sábado, 19 de diciembre de 2015

Día 33 – Vang Vieng

Nos despertamos con ganas de afrontar nuestro nuevo destino y después de desayunar nos recogió en el hotel una minivan que nos llevaría enfrente del Centro Cultural Nacional desde donde partía nuestro autobús para Vang Vieng a las 10:00 am. La verdad que este trayecto fue bastante inútil, porque si nos lo hubieran dicho habríamos podido andar perfectamente los 150 metros que nos separaban de ese punto desde el hotel... Casi que tardamos más en la minivan, pero bueno...

Tras un rato de espera a los demás viajeros, el autobús estaba a tope y preparado para salir a nuestro destino.
La verdad es que este trayecto fue uno de los mas amables del viaje ya que, a pesar de recorrer la terrible Ruta 13, la carretera discurre por una zona apenas montañosa y el firme durante casi todo el trayecto es de asfalto.

Tras cuatro horas que se nos pasaron volando llegamos a las afueras de Vang Vieng, a una especie de miniestación que curiosamente está construida en el lateral de un antiguo aeródromo estadounidense que fue usado como base para los bombarderos que intentaban destruir la Ruta Ho Chi Minh durante la guerra del Vietnam. El resultado de esta campaña bélica fue que Laos ha acabado siendo el país más bombardeado de la historia, ya que si los aviones americanos no soltaban toda su carga contra las rutas del Vietcong, a la vuelta hacia sus bases en Laos soltaban indiscriminadamente sus bombas en cualquier sitio para no arriesgarse a explotar durante su aterrizaje.


En las calles de Vang Vieng

Un poquito de historia y curiosidades sobre Vang Vieng

Vang Vieng es un pequeño pueblo al Noroeste de Laos que se encuentra en la ribera del rio Nam Song, en un bello valle rodeado de inmensas formaciones de roca caliza. En sus alrededores se pueden visitar cuevas, hacer rutas de senderismo, escalada, descenso en kayak o piragua por el rio y en definitiva casi cualquier deporte de aventura.
También se puede observar de primera mano el estilo de vida rural del país, el trabajo en los campos de arroz, la pesca tradicional en el rio......
Se puede decir que es un punto base importante para los amantes del trekking y la naturaleza, y también para comprender el estilo de vida y algunas costumbres rurales de Laos.

Alrededores de Vang Vieng
Pero desgraciadamente por lo que es famoso Vang Vieng y por lo que atrae a la mayoría de turismo es por haber sido un paraíso mochilero donde las fiestas descontroladas y salvajes estaban, y siguen estando, al orden del día.
Desde después de la guerra del Vietnam, Vang Vieng había sido visitado por el turismo hippie debido a la permisividad con el consumo de drogas, pero a partir del año 2000 esto desembocó en el auge turístico descontrolado de estos días.

Por aquella época un parroquiano tuvo la genial idea de prestar a un par de turistas descerebrados y borrachos un par de ruedas para descender por el rio en ellas y de repente nació un negocio que cambió el pueblo, el famoso Tubing.

Se levantaron bares a lo largo del recorrido del rio y los turistas empezaron a descender en ruedas y flotadores el rio mientras desde estos locales les pescaban (literalmente, lanzando una cuerda al agua con una botella colgada en su extremo para poder agarrarse a ella y dejarse arrastrar) hasta la orilla y una vez allí los visitantes eran invitados a consumir cualquier tipo de bebida alcohólica (preferiblemente botellas de whisky Lao Lao por un dolar), Happy Meals (o sea cualquier cosa con marihuana añadida a modo de condimento) o directamente sustancias estupefacientes sin ningún tipo de pudor u ocultamiento ante las autoridades.
Por supuesto todo esto era ofrecido a precios irrisorios, por lo que en un tiempo récord miles de mochileros aterrizaron en el tranquilo lugar y ante la permisividad de las autoridades el pueblo se convirtió en el destino predilecto de borrachera y consumo de drogas de todo el Sudeste Asiático para los jóvenes que se tomaban su año sabático antes de entrar en la universidad.
De repente Vang Vieng se había convertido en un gigantesco Parque Acuático de borrachera a pesar del carácter cultural y religioso del pueblo Laosiano, que aunque en un principio es chocante que permitan este comportamiento se acaba entendiendo debido a su carácter amable y a que toda la zona vive un auge económico diferente al resto de población rural del país, estando organizados incluso en cooperativas para la explotación turística del rio y sus recursos.

Pero mezclar alcohol, drogas, descensos por el rio, incluidos zonas de rápidos, y locura juvenil tiene sus consecuencias y todos los años aumentaban las muertes de turistas por accidentes relacionados con el Tubing, 27 en 2011. 
En 2012 las autoridades decidieron enfrentar el problema y acabar con este tipo de negocio. Se cerraron la mayoría de los bares a la orilla del rio, se anularon licencias y se empezó a perseguir el consumo y venta de drogas.
A la larga esto ha llevado a que la oferta turística se diversifique explotando los recursos naturales de la zona, privilegiados para el deporte de aventura pero aún así, por lo que pudimos observar en nuestra estancia, el turismo mayoritario sigue viniendo por la oferta de fiesta y las autoridades siguen siendo bastante permisivas. 
Por ejemplo, en algún bar aparte de su carta habitual hay otra carta extraoficial que oferta sustancias y comidas prohibidas, e incluso hay una tasa oficial de unos 500 dolares para solucionar las infracciones derivadas de su consumo y tenencia con una simple multa económica a pesar de la estricta prohibición que hay en el resto del país.
Desgraciadamente una estampa habitual es encontrar por las calles a algunos grupos de zombies semidesnudos hablando a gritos, por lo que más que atajar el problema, lo que las autoridades han conseguido es evitar que prolifere al nivel de los primeros años y que el pueblo no esté tan masificado, pero su oferta de fiesta salvaje y desmedida sigue estando ahí de una forma mas oculta y ordenada.


Una vez llegamos a la estación empezaron a llegar songteos para acercar a los viajeros hasta la calle principal del pueblo, parando en el primer guesthouse de la calle para que los turistas empiecen a buscar su alojamiento. Además, los conductores del songteo nos entregaron un mapa con los principales lugares de la ciudad.

Nosotros no teníamos ninguna reserva de alojamiento por lo que mochilas en la espalda empezamos el periplo en busca de una habitación asequible y agradable.

Entrada a nuestra Guesthouse


Los precios oscilaban entre los 100 000 kips (11 euros) y 180 000 (20 euros).

Al final tras investigar habitaciones antes de acordar quedarnos, decidimos alojarnos en Sisavang Guesthouse, una moderna y nueva guesthouse de tres plantas con amplias, limpias y bonitas habitaciones que está al principio de la zona de hoteles y bares de la calle principal. 

Nuestra Habitación

El precio 140 000 kips (15 euros) por noche, pero tenemos que decir que a pesar de haber alojamientos más baratos y mejor situados, quedamos encantados del trato, limpieza y tranquilidad. La habitación era muy amplia, con dos camas (una doble y una single), baño privado, ventilador y un balcón enorme.  

Vista del otro lado de nuestra habitación súper ordenada

Súper Lavabo privado

Súper Balcón para ver las estrellas

Te recomendamos que si quieres descansar no te alojes en uno de los lugares más céntricos. Si algo está a la orden del día es la fiesta descontrolada cualquier día a la semana y en especial por la noche.

Tras estar contentos con nuestro alojamiento y como era una hora propicia para ello, empezamos a buscar un bar para comer en nuestra calle mientras nos acercábamos al centro del pueblo.

Mientras decidíamos el lugar donde comer observamos el bello e inmenso paraje natural con el rio, increíbles barrancos de formaciones montañosas calizas y arrozales de fondo, bajo un cielo esplendido. Era un reflejo del Laos rural que contrastaba con la pequeña calle que estaba masificada de bares, hostales, restaurantes y locales de ofertas turísticas (alquiler de vehículos, rutas organizadas...) sin seguir ningún tipo de orden ni estilo urbanístico salvo la pura aglomeración.

 
Una bici? Un tour?

Al final nos decidimos por uno de los locales y tras pedir un sandwich de pollo y ensalada y un bocadillo de atún y lechuga nos sentamos a comer de una forma atípica que se ha convertido en la segunda forma de identidad del pueblo para los turistas tras el Tubing.

Las sopas de pollo del Sureste Asiático son deliciosas!
No sabemos como pero el 99% de los locales de comida del pueblo están organizados del mismo modo. Como si fuera una sala de cine con varias pantallas grandes de televisión repartidas en una pared, se distribuyen mesas bajas rodeadas de “tumbonas” en las que no falta un fino colchón y algunos cómodos cojines que hagan más placentera la estancia en el local. Todo esto está, de hecho, enfocado a esas pantallas que se pasan todo el día emitiendo la serie Friends en un loop contínuo. Tienen todas las temporadas. Enchufan el DVD, los guiris se quedan atontados mirando las pantallas y pidiendo comida y bebida durante horas. 

Chillout "típico" de Vang Vieng...
Y nosotros no fuimos menos. La verdad es que fue muy extraño todo, pero los que la conocéis bien, sabéis que Natàlia tuvo su época de ser súper fan loca de remate de Friends, hasta el punto de saberse todos los diálogos y reírse antes de que soltaran la frase. Así que llegar ahí en medio, y encontrarse con eso, aunque en un lugar que no tenía nada que ver ni con Nueva York ni el Central Perk ni nada, la volvió un poco loca otra vez. Y tenemos que confesar que vimos varios episodios, y nos lo pasamos muy bien! Hasta a Rubén le empezó a gustar, aunque ahora lo niegue! jijiji

How you doin'???

Tras esta sorprendente y adictiva comida ya nos decidimos a acercarnos a la orilla del Nam Song, para descubrir uno de los paisajes más bellos de todo el viaje en un hermoso atardecer y que nos llenó de energía. 

 
A primera vista, parece un puente muy firme y seguro.
Recorrimos las calles del pueblo, nos acercamos y cruzamos el río por su puente alucinando con el paisaje de fondo y disfrutamos de una visita a un Wat con estilo propio.

Una de las tres estancias Wat Mahathat
 
Detalle del Wat


Techo de una de las estancias del Wat

Más detalles del Wat

El magnifico paseo nos dejó con ganas de disfrutar unas Lao Beer, en un agradable ambiente prenavideño, y más tarde unos suculentos bocadillos de cena mientras volvíamos a reír con las peripecias de los personajes de Friends.

Falta poco para Navidad
Totalmente entregado....


Todas las imágenes del blog pertenecen a Ruben Pereda. Pero si os interesa utilizar alguna, no dudéis en poneros en contacto con nosotros!!

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