viernes, 24 de octubre de 2014

Asturias Segunda Parte


Este Julio  subimos a Santander a visitar a la familia de Rubén y contarles nuestra decisión de emprender el viaje al Sureste Asiático, a pasar unos días disfrutando del verano por la ciudad aprovechando que era su Semana Grande de Fiestas (La Feria de Santiago) y, como nos autoprometimos en su día, para hacer otra visita con un poco más de tiempo a Sardea - el pueblo de la familia materna de Rubén en Asturias.


Exhibición de Danzas Populares en Santander, Julio 2014


Baile regional cántabro. Santander 2014

El día 22 salimos de Santander dirección Sardea con un cielo que poco a poco se fue abriendo hasta quedar en un espléndido e inmejorable día de verano. El camino no es muy complicado hasta que llegas a la zona de Sardea, donde sólo funcionan bien las indicaciones de los antiguos GPS - PREGUNTA AL PAISANO QUE VEAS POR AHI - y al que  nosotros tuvimos que recurrir para no acabar en cualquier otro lugar de la Sierra del Sueve. Aunque vamos a achacar las tres pérdidas del camino a la belleza natural del paisaje en vez de a la calidad de orientación al volante de Rubén... (hay que decir que en la zona hay bifurcaciones que las conocen por el nombre de los árboles de alrededor...indicaciones tipo gira donde el fresnu...).



Carretera Asturiana para todo tipo de
vehiculos
Entrada a Finca Privada


Al final conseguimos llegar al pueblo y disfrutar ya al fin de la naturaleza y belleza salvaje del lugar. Nos recibió uno de los tíos de Rubén, el Tio Neno, y rápidamente cayeron un par de botellas de sidra entre buena conversación y sorpresas, ya que incluso aparecieron por casa del Tío un primo de Rubén y su mujer que ni siquiera se conocían entre ellos; el primo Santi y su mujer Paz, con los que esperamos volver a encontrarnos pronto y poder disfrutar de otro agradable momento como el que nos regalaron...a ser posible esta vez de parrillada ;) .

También tenemos que agradecer a Santi su colaboración en este post ya que muchas de las fotos que aparecen aquí nos las ha cedido él!




           
Casa del Tio Neno

Vistas desde el patio


Santi preparandose un zumo
de manzana

El ganado del Neno


Natàlia, Rubén y la Yegua

Pasamos toda esa tarde en grata compañía y ya a última hora decidimos bajar a pasar la noche al cercano Arriondas  en algún pequeño hotel para al día siguiente volver a pasar por Sardea a comer con el Tío Neno y a ver al Tío Antonio y a la prima Amparo y sus hijos, que justamente se habían ido a Santander el día anterior. La casa donde viven está a unos 500 metros debajo de la del Tío Neno y es parada obligatoria en las visitas y  testigo de todas las travesuras de las distintas generaciones de la familia.


La casa del Tio Antonio,
 la Casa de Abaju

El Tio Antonio y una gallina, jejeje


Pasamos la noche en el Hotel La Estrada, en pleno centro de Arriondas y cenamos en una de las sidrerías cercanas, la Sidrería El Mirador, una comida muy buena y en una cantidad exagerada que recomendamos a quien quiera disfrutar de buena comida casera asturiana, sobretodo las croquetas!!



Arriondas y el Sella


El día siguiente nos recibió con un tiempo inmejorable y esta vez sí que llegamos directos a Sardea sin perdernos.
Dejamos el coche en casa del Tío Antonio porque para subir a casa del Tío Neno se atraviesa un campo desde allí, cosa que agradece el coche - la subida por carretera tiene tela - y aprovechamos para ver y saludar al tío Antonio y la prima Amparo antes de subir a comer con el Neno.
Otra vez nos recibieron con alegría y emoción y si nos descuidamos con el aperitivo no somos capaces de subir la cuesta y comer luego. 

Igual que con Santi tenemos que agradecer a Amparo que nos haya cedido fotos para la realización de este  post.


Antonio, Amparo y
 el Pequeño Conan el Bárbaro
Pequeño Conan el Barbaro
preparandose
una pequeña cena
                               

Ya, tras quedar para tomar café y para pasar la tarde con ellos, subimos a la comida. La verdad que nos quedamos sin palabras ante la alegría del Tío Neno y su buen hacer en la cocina; nos preparó un conejo exquisito,  y el lugar en plena montaña asturiana es insuperable. 
Tanto la comida como la charla fueron inmejorables y ya con la pena de la despedida, después de un café con Amparo y una pequeña excursión de Rubén y el primo pequeño Conan por los montes circundantes,  bajamos para casa del Tío Antonio y dejamos al Tío Neno con la sincera promesa de volver a visitarlo en cuanto podamos.



Comedor al aire libre

El Tío Neno y Rubén

Los trabajos de la montaña

Lavaplatos popular asturiano

Una vez abajo, pasamos las últimas horas entre cafés y risas y  a última hora de la tarde cogimos la carretera para Santander, apenados de no disponer de más tiempo para quedarnos allí y al mismo tiempo alegres porque nos espera un regreso en un futuro cercano en el que esperamos poder acampar unos días y poder recorrer la magica Sierra del Sueve.




Los primos y el tío Neno en modo
Compañia del Anillo por las tierras mágicas
del Sueve

La Niebla Mágica

El Amanecer

El rebaño y el pozo

Los Asturcones en libertad


Pura Naturaleza Salvaje

1 comentario:

  1. ¡ Qué paz se respira en esos paisajes tan detenidos en el tiempo ! ¡ Unas tardes de vida campestre con la familia que siempre recordaréis ! Gracias por el relato.

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