lunes, 10 de noviembre de 2014

Día 5 - Kanchanaburi



A las 9.30 de la mañana nos recogió una mini van en el hotel y nos llevó a.... Una agencia turística a la vuelta de la esquina! Jejeje
Allí estuvimos media hora más esperando, ahora sí, a la van que nos llevaría a Kanchanaburi. 

Así que llegó la minivan cargada, de momento, con solo un pasajero; un chico de Manchester llamado Jamie. Arrancamos y nos llevaron ooootra vez hacia Khao San Road, donde estuvimos como 20 minutos cargando más pasajeros.
A las 2 horas de salir de Bangkok llegamos a Kanchanaburi dispuestos a encontrar un alojamiento. Las guesthouse en Kanchanaburi oscilaban entre los 200 y los 600 baht, y nos decidimos por la Sugar Cane Guesthouse, dispuestos a pasar un par de noches en una habitación "raft" flotante sobre el Río Kwai por 300 baht la noche.


Guesthouse Sugar Cane


Ya con las mochilas en el hotel e instalados nos fuimos en busca de un sitio para comer algo antes de ir a visitar el famoso Puente sobre el Río Kwai, por donde pasaba el conocido Ferrocarril de la Muerte. 

Y caminando en esa dirección nos encontramos con el Crackers Bar, un bar pequeñito regentado por Philip, un Australiano muy cachondo que lleva ya unos años viviendo aquí. 
Pedimos la comida y llegó Jamie el inglés del autobús, y después de hablar un rato con él y con Martin y Viktoria (dos alemanes que también estaban comiendo en el Crackers) quedamos los 5 para salir pronto a la mañana siguiente e ir a visitar juntos el Parque Nacional de Erawan. 


Y ya al fin nos dirigimos, silbando la cancioncita de la peli como dos buenos guiris, al Puente sobre el Río Kwai.

Suponemos que la mayoría ya lo sabéis, pero por si acaso os contaremos que era el Ferrocarril de la Muerte, que pasaba por el puente y para el cual éste fue construido:
El Ferrocarril de la Muerte fue una línea férrea que tendió el ejercito japonés durante la II Guerra Mundial para poder llevar suministros hasta Birmania, donde sus tropas estaban luchando contra los ingleses.

La mano de obra para la y de la linea férrea fueron prisioneros de guerra occidentales y esclavos asiáticos. Solo en la construcción del Puente las condiciones de vida y trabajo fueron tan duras que murieron 16000 prisioneros de guerra (de 62000 que utilizaron) y 100000 esclavos asiáticos. Solo hay que imaginarse que los ingenieros planearon un tiempo de construcción para el Puente de 5 años y solo se necesitaron 16 meses!!!! 
Aunque solo estuvo operativo 20 meses hasta que los bombarderos aliados destruyeron parte de él.

Lo que queda hoy en día de la construcción original es la parte arqueada. El resto ha sido reconstruido.

Las carcasas de unas bombas custodian el acceso al puente en esta orilla

Cruzando el puente
Haciendo el tonto


Cruzamos el puente y cuando estábamos a medio camino sonó el silbato del tren que hace un pequeño recorrido por el Ferrocarril de la Muerte para los turistas.



Vistas desde el puente


Al otro lado del río hay una casita de vigilancia y unos pocos puestos que venden recuerdos, así como un templo chino.


Desde el otro extremo del puente


En tierra firme otra vez
Ruben el vigilante

Regresamos a la otra orilla del río y decidimos entrar al Museo de la Segunda Guerra Mundial, que al final lo único que tenia relacionado con ella eran un helicóptero, una avioneta, unos cascos de los japoneses, algunas pistolas y una "recreación" de una escena de la construcción del ferrocarril... Por 40 baht cada uno... Un trucho! 

Cascos metálicos
Habéis encontrado a Wally?
Un Rolls Royce de la época

Ya después de la visita, tomamos otra birrita, nos empapamos con el chaparrón que cayó, compramos algo de cena en el 7/11 y a dormir que al día siguiente habíamos quedado a las 7.15h en frente del Crackers para ir hacia Erawan. 


Todas las imágenes del blog pertenecen a Ruben Pereda Elizalde. Pero si os interesa utilizar alguna, no dudéis en poneros en contacto con nosotros!!

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